Qué es un remate judicial en Chile y cómo funciona
Lo esencial para entender el proceso, sea una casa, un auto o maquinaria: quién vende, cómo se participa, qué costos sumar y qué pasa después de adjudicar.
Respuesta corta
Un remate judicial es una venta pública que ordena un tribunal, casi siempre para cobrar una deuda. Las propiedades se suelen rematar ante el tribunal y los autos y bienes muebles, con un martillero. Para participar debes leer las bases, rendir una garantía (en inmuebles, la mayoría de los avisos pide el 10 % del mínimo) y ofertar con un tope que incluya comisión, impuestos y trámites.
Actualizado: 2026-10-25 · Revisado por: Equipo editorial de Buscaturemate
Fuentes consultadas
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¿Qué es un remate judicial?
Es una venta pública que ordena un tribunal dentro de un juicio, casi siempre porque alguien dejó de pagar un crédito hipotecario, automotriz o de consumo. El bien embargado se vende al mejor postor y con lo recaudado se paga al acreedor. También hay remates para dividir bienes en común, como una herencia.
Se rematan casas, departamentos, terrenos, estacionamientos y bodegas, además de autos, camionetas, maquinaria y otros bienes muebles. Los avisos se publican en diarios como El Mercurio y en diarios regionales, y en Buscaturemate los reunimos en un solo catálogo de subastas judiciales.
¿Quién dirige el remate según el tipo de bien?
- Casas, departamentos y terrenos. Normalmente se rematan ante el tribunal que lleva la causa, en la fecha y hora que fija el aviso. Según el tribunal, puede ser presencial o por videoconferencia; el aviso indica cómo participar.
- Autos, maquinaria y otros bienes muebles. Los remata un martillero público, en su local o en línea, normalmente después de una exhibición donde puedes verlos. La fecha y la hora están en el aviso.
Ojo: un remate concursal (de una empresa o persona en liquidación) se parece, pero lo conduce un liquidador y se publica en el Boletín Concursal. Lo explicamos en la diferencia entre remate judicial y concursal.
¿Cómo participar? Paso a paso
- Encuentra el remate y lee las bases. El aviso indica tribunal o martillero, fecha, precio mínimo y garantía. Las bases detallan plazos y forma de pago.
- Revisa el bien. En un auto o una máquina, ve a la exhibición: se venden en el estado en que están. En una propiedad, pide el certificado de hipotecas y gravámenes y averigua si está ocupada y si tiene deudas.
- Rinde la garantía. Es el monto que te habilita para ofertar. En inmuebles, la mayoría de los avisos pide el 10 % del mínimo; la forma de rendirla (vale vista, cupón de pago de BancoEstado o depósito en la cuenta del tribunal) la indican las bases. En vehículos es un monto fijo que indican las bases.
- Oferta con un tope. Antes de entrar, define cuánto es lo máximo que pagarías contando comisión, impuestos y trámites, y no lo superes.
- Si ganas, paga el saldo y regulariza. En un inmueble, tú y el juez, en representación del dueño anterior, firman la escritura de adjudicación, que luego se inscribe en el Conservador de Bienes Raíces. En un auto se hace la transferencia en el Registro de Vehículos Motorizados.
Cuánto cuesta además del precio
- Garantía. No es un costo extra: si ganas, normalmente se abona al precio (revisa las bases) y si no ganas, se devuelve. Pero necesitas tenerla disponible antes del remate. Cuánto es la garantía.
- Comisión del martillero. En autos y bienes muebles normalmente se suma un porcentaje sobre el precio de adjudicación, más IVA. El porcentaje y quién lo paga están en las bases. Cómo se calcula la comisión.
- Trámites y deudas. Escritura, inscripción y posibles deudas de contribuciones o gastos comunes en inmuebles; transferencia, multas impagas, retiro y bodegaje en vehículos.
Esta guía es referencial. Las condiciones exactas están en las bases de cada remate.
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